LADY & THE TRAMPS

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MONICA BENITO – Voz

RAFA SERRANO – Saxo

ADRIÁN CARRIO – Piano

SERGIO FERNÁNDEZ – Contrabajo

DIEGO HERNANDO – Batería

El grupo está encabezado por la versátil y poderosa voz de Mónica Benito, que lleva 23 años dedicándose a la música en sus dos facetas, como cantante y profesora y que se formó en el Berklee Collegue of Music de Boston, Massachusetts, con  Bob Stoloff, uno de los pedagogos más solicitados del mundo en el ámbito de la improvisación vocal.

El explosivo quinteto madrileño de Swing LADY & THE TRAMPS, bien conocido y apreciado en la comunidad lindy-hopper por sus avasalladores conciertos en directo, ofrece un repertorio compuesto de imbatibles standards del Swing de los años 30, 40 y 50, que atacan con pasión irrefrenable, gusto exquisito, y una decidida inclinación por los ritmos bailables.” YOUKALI MUSIC.

Tienen un disco publicado, SWING O’CLOCK, con ocho canciones, seis de ellas grabadas en el estudio de Ritmo y Compás en 2014 y dos bonus track, que se grabaron en directo en la Sala Clamores, en octubre de 2016.

 

Texto y Fotos: © Conchita Meléndez

Hotel Cinco Estrellas, o Cubos

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Si una estrella, en cine, es la persona bella que trabaja como actor o actriz y que es famosa gracias a su belleza física; (wikipedia)

Si medimos a los restaurantes de acuerdo a la calidad, la creatividad y el cuidado que tienen con los platos que sirven en su establecimiento con estrellas; (definición de las estrellas Michelín)

Si los hoteles son también tradicionalmente clasificados por estrellas, para destacarlos por la calidad de sus servicios, sus instalaciones y valor humano; (definición del significado de las estrellas de los hoteles)

Entonces, yo me pregunto: vosotros, que vivís bajo un manto de estrellas cada noche, que obtenéis vuestro sustento de los mejores restos de cada restaurante, que sois actores consumados interpretando el papel que la vida os ha otorgado,

¿Sois acaso los más privilegiados de los humanos?

¿Será la dureza del suelo, el número de cubos de basura que os rodeen, las arrugas que surquen vuestro rostro, las que determinen la clasificación de vuestro hogar?

¿Importará el barrio en el que esté el cajero automático en el que pasar la noche?

¿Servirán para el baremo las miradas de asco, indiferencia o miedo que os dediquen vuestros vecinos?

 

Texto y Fotos: © Conchita Meléndez

 

 

Caminos

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Caminos que bordeáis mi vida

¿A dónde me lleváis?

Habéis sembrado de piedras el viaje

y orillado el verde prado

con ásperos matojos y lenguas del diablo.

Serpenteáis cual culebras

y en vano trato de llegar

a ese punto de no retorno

que pueda reconocer como propio.

Quizás mañana se alargue la jornada

y encuentre compañeros de fatigas,

tal vez compartamos vino y pan,

tal vez hablemos la misma lengua,

tal vez nuestro destino sea el mismo.

 

Texto y Fotos: © Conchita Meléndez

 

COLGADA

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Ayer te vi,

cruzabas la calle Mayor  cogido de su brazo y

una ancha sonrisa llenaba tu rostro.

La mirabas como hace tiempo me miraste a mí,

con esa especie de entendimiento

que lo dice todo sin decir nada y

que refleja la complicidad

que sólo los amantes parecen entender.

No habías cambiado,

no sé porque yo esperaba que fuera así,

pero tus ojos tenían el mismo brillo,

la misma serena mirada,

que un día fue mía.

Por un momento me pareció volver al pasado

y que era yo quien ocupaba su lugar,

que era mi pelo el que acariciaban tus manos,

y volví a sentir el susurro de tu voz en mis oídos.

Luego, al doblar la esquina,

el eco de tus pasos se perdió en la distancia

y  yo me quede mirando al vacío,

tratando de recordar porque se acabó todo.

No fue por ella,

de eso estoy segura,

Su llegada no hizo más que acelerar una despedida

que hace tiempo se perfilaba en tus labios.

Tal vez nunca lo sepa,

o quizá siempre lo he sabido

y  no quise entenderlo.

Los pájaros son espíritus libres

y  siempre acaban dejando el nido,

pero yo no supe  ni quise olvidarte.

Desde la primera vez que te vi

me quede colgada en el verde de tus pupilas

y en tu risa cantarina

y  ya no pude bajarme del tiovivo

que hace girar mi vida en torno a ti.

 

Texto y Fotos: © Conchita Meléndez