La Máscara

03 Fuencarral

Todos me decían que te dejara,

que tu no eras bueno para mí,

que acabarías haciéndome daño,

pero yo no quise escucharlos.

No quise ver tus mentiras,

ni tus medias verdades.

No quise escuchar a la razón,

ni saber de caminos cruzados,

de bosques oscuros y espesos.

Te bastaba mirarme y que yo te mirara

para perderme en esos ojos

de cristalino agua de mar.

Tu voz susurraba en mis oídos

cantos de sirena al amanecer

y como el borracho que necesita

el próximo trago

yo volvía una y otra vez

a tu lecho y a tu alcoba.

Cuando al fin desperté de mi sueño

y quise quitarte la máscara

ya era demasiado tarde para comprender

que no existía nada más allá de tu mirada.